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Banda musical de escuela pequeña juega un papel importante en Unicoi
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Por Michael Dobson | Traducido por Ashley Banks

El director de la banda de la escuela secundaria del condado de Unicoi está de acuerdo en que el refrán “pequeño en tamaño, pero grande en corazón” puede verse reflejado en su banda.

Muchos de los 62 estudiantes de la banda son pequeños en tamaño, porque son del noveno y décimo grado. Asimismo, la banda es pequeña en número en comparación con otras bandas, como la de la escuela secundaria de Elizabethton, que los superan tres a uno.

“Tengo muchos jóvenes en esta banda,” dijo Williams. “Tengo seis muchachos de octavo grado, y solamente ocho estudiantes de grado 12. Aunque son jóvenes, forman un grupo de músicos fabuloso.”

La banda de Unicoi está dispuesta a aceptar el reto de tocar siempre que sea necesario.

“Tocamos en todos los desfiles de la comunidad, y también en los conciertos de nuestra escuela,” dijo Williams. “Tenemos desfiles especiales antes de cada partido que se juega en nuestra institución. A muchos estudiantes les gusta mucho tocar frecuentemente, porque creen que les ayuda a mejorar su talento.”

“Me gusta el desafío que entraña la música, el tratar de entenderla,” dijo la estudiante de grado 12 Stacie Porter, la tambora mayor de la banda.

Durante la primavera pasada, ella y otros miembros de la banda prepararon seis o siete canciones que iban a interpretar en una competición en Atlanta, Georgia. Stacie también esperaba poder visitar e ir a conocer la nueva ciudad.

Cameron Edwards, quien toca la trompa, subrayó la emoción que sintieron el año pasado cuando fueron a la Ciudad de Nueva York, y algunos estudiantes dejaron sus llaves dentro de la habitación del hotel y tuvieron que encontrar otra forma de ingresar.

Durante la temporada de bandas, cuando llueve y la banda está tocando en el campo de juegos, los estudiantes tienen que correr muy rápido con todos los instrumentos hacia el edificio de la escuela.
“El Señor Williams puede ser muy exigente, especialmente durante la temporada de bandas,” dijo Cameron.

Los miembros de la banda tienen campamento en julio y luego de eso empiezan las prácticas de música dos semanas antes de que empiece la escuela en agosto, dijo Cameron. También practican de 3:15 a 5:30 de la tarde todos los martes y jueves durante la temporada de bandas.

Cameron valora la banda, y dice que es un gran lugar para tocar música. “Me encanta,” dijo él. “Me gusta más la temporada de bandas que la temporada de los conciertos porque cuando tocamos en la temporada de bandas vamos con los equipos deportivos de la escuela a otros lugares cuando ellos juegan afuera y tenemos la oportunidad de participar en todo eso.”

Williams espera escuchar comentarios positivos porque todos trabajan duro por la banda. Williams espera no menos que perfección, desde el campamento de las bandas hasta las prácticas cotidianas en la escuela.

“Cada año tengo el objetivo de que la banda sea perfecta antes de octubre,” dijo él. “Si no se busca la perfección, se deja lugar para errores. No podemos arriesgarnos a tener fallas, porque participamos en muchos eventos.”

El campamento de las bandas inspira a muchos de los miembros de la banda de Unicoi, inclusive a uno de sus líderes, Guillermo Mendoza.

“El campamento de las bandas es increíble para mí,” dijo Guillermo. “Dura todo el día, y es difícil, pero vale la pena. Practicamos música desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche durante cinco días sin parar.”

Williams está orgulloso del progreso de su banda, y se siente entusiasmado con su rendimiento en las competiciones.

“Este grupo de jóvenes se ha unido bien musicalmente,” dijo él. “Con solamente ocho estudiantes de grado 12, este grupo estará conmigo por bastante tiempo. Me recuerdan al grupo que tuve en el año 2002. Estuvieron tan cercanos a la perfección como pudo haber sido posible.”

Esto se volvió evidente para Williams luego del viaje que el grupo tomó a Wilmington, Carolina del Norte, en el año 2002.

“Trato de llevar la banda a competir a otros pueblos,” dijo Williams. “A algunos grupos los he llevado a Nueva York, Orlando y Atlanta. Pero ese año llevé la banda a Wilmington para el Festival de Bandas en Swansboro.

“Lo hicimos muy bien. Terminamos ganando el festival, porque como dije antes, estuvimos tan cerca de la perfección. Creo que este grupo de jóvenes tiene el potencial de ganar un par de concursos si practicamos como sé que podemos.”

Guillermo ha oído que las expectativas que tiene la gente sobre esta banda son como las que oyó sobre el grupo del año 2002.

“Sí, he oído de la perfección de Wilmington,” dijo él. “Creo que podemos hacerlo, pero seguramente necesitaremos mejores prácticas. Yo mismo necesito hacer más para preparar esta banda para enfrentar lo que está por venir.”

“Al hacer estos viajes, mi propósito es ser evaluado,” dijo Williams. “No participamos de competiciones en otros pueblos con la intención de ganar, sino para ser evaluados por otra gente más allá de mi mismo y de los de mi misma escuela. Además, es siempre una gran experiencia para mí y para los jóvenes.”

Emily Elliott contribuyó en esta nota.

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